bicicleta

REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 9 Octubre 1978

Carta a su majestad el Rey sobre el asunto del falso Duque de Montpensier

03.jpg (4657 bytes)Es el caso, Señor, que encuéntrase cautivo en Valencia un joven de singulares prendas cuyo único delito es el de haberse hecho pasarpor Duque de Montpensiery en calidad de tal haber gozado de algunas amistades y deferente trato quede otro modo no hubiera podido procurarse. No utilizó su autogestionado título para agiotaje, lucro o beneficio económico alguno, cual si a pesar de lo plebeyo de su cunafuese consciente de la altivez de miras y pureza de propósitos a que obliga un linaje esclarecido. Sorprende, Señor, que no incurriese, por ejemplo, en la tentación de promover alguna inmobiliaria o urbanizadora, como acostumbra, sin embargo, ser frecuente en la aristocracia de sangre. Fueron sus apariciones públicas, por tanto, más modesta epifanía que razzia, racketing o marketing. Como en sujuicio ha declarado, buscó el alterne, o sea, frecuentó el trato de gentes del espectáculo y de la aristocracia, lo que dicho así resulta redundante, que jamás intuyeron superchería alguna. Tal era la elegancia de su porte, tanto más meritoria cuanto que es nuestrojoven menguado de estatura y ajuzgarpor lo que las gacetas reproducen, no carece su fisonomía de cierta impronta agropecuaria.

Puede hablarse, Señor, de cierta función social cumplida subsidiariamente por el joven que nos ocupa. Conviene a las monarquías que las antiguas clases, de que son los reyes máximo exponente, se acerquen al pueblo, sean visibles y accesibles. La aceptación con que fue acogido este sobrio y humilde impostor revela una insatisfecha demanda de roce aristocrático. No es excesivo por ello afirmar que Enrique Alejandro Fragosos ha venido a llenar el vacío dejado por otros más obligados a ello, los aristócratas de cuna, que ocupados ya irremisiblemente en afanes burgueses y devenidos amorfa parte de la burguesía financiera, incumplen de manera escandalosa.

Edificante resulta, Señor, traer a colación que el pobre cautivo nació en Badajoz, esa parcela abandonada de los reinos de Su Majestad, y que fue a su vez abandonado y criado en un hospicio. Creo, Señor, que la abundancia de literatura destinada a producir consolación a los humildes autoriza a cualquier niño abandonado a imaginar padres mejores y más altos, ya que por el bien de la cosa pública, háse decidido que tan importante sea el asunto del padre y de la madre. Conmueve y admira cómo nuestro joven reaccionó correctamente, si bien en grado tan alto que en exceso hubo de convertirse, ante la sugerencia de que todo abandono lleva dentro una ascendencia potencialmente brillante. Admira estafe en la clásica resolución del abandono, cuando tantos menestrales, operarios y pobres de todo tipo se entregan en nuestros días a la búsqueda de alivio a su miseria por los inciertos derroteros del sindicalismo o la militancia comunista. No parece casual que el huérfano pacense escogiese para su imprudente escalada social el nombre de Enrique de Montijo y Orleans de Braganza, Duque de, Montpensier, ya que entronca con aquellas figuras de la aristocracia que más han anidado en el corazón de nuestro pueblo: María de las Mercedes y Eugenia de Montijo. No era probable que eligiese parentesco con los Condes de San Luis, que han venido en resultar dirigentes de Comisiones Obreras, o que a nuestro joven le tentase el condado de Reus, financiero y a fin de cuentas catalán, o el Marquesado, del Turia, tan identificado ya con las cervezas del mismo nombre, o que conociese suficiente literatura para atribuirse el Ducado de Rivas. La sensibilidad popular de nuestrojoven, la proyección hacia el mundo plebeyo que pensaba darle, hízole entroncar imaginariamente con las más populares de nuestrasfiguras aristocráticas. Ahí encontramos la clave de sus preferencias por el trato con el mundo del espectáculo, por el hilo conductor que une a los Montpensier-Orleans-Montijo con Vicente Parra, Carmen Sevilla, Luis Mariano y Paquita Rico.

---Nome atraen las malas personas, sino la gente importante". declaró en eljuicio Enrique Fragosos. Con ello revelaba de nuevo su impresionante fe en los valores tradicionales. ¡Ahí es nada, identificar de modo tan rotundo bondad con distinción, noble cuna con elevación moral! Temo, Señor, que no hallaréis tal confianza en la nobleza y sus prendas ni entre los miembros de la misma.

Abandonado ayer, de nuevo abandonado por sus amigos buenos e importantes, que no pagaron ¡afianza, quizá, Señor, sea hoy de nuevo abandonado por el sistema en que deforma tan ingenua cree. Desde la acera de enfrente del sistema me dirijo a Vos movido por una cierta solidaridad con quienes nacidos en lo bajo, ya que no optan por las pertinentes transformaciones sociales, al menos no procuran dolor a sus compañeros de infortunio. Abandonado por "Hola" que se complació en fotografiarle, ¿ debe serio también por Bicicleta, y mutatis mutandis, por el Boletín Oficial del Estado?

Me dirijo pues a vos para que otorguéis, Señor, a este joven el indulto que no consideráis oportuno para otras vulneraciones de la normativa social, para otros extraños caminos de los pobres. Mas ello sería insuficiente para poner las cosas en su sitio. Hallándose vacante, Señor, el ducado de Montpensier, ¿quién mejor podría desempeñarlo que quien tanato lo ambiciona y con tanta finura si no derecho lo ha llevado? Renovad, Señor, así gloriosas tradicionesy tened la seguridad de que al menos haceis feliz a uno de vuestros súbditos. Hacedle Duque de Montpensier. Os lo piden desde las tinieblas del error social, ypor ello sin intención de hacerse fotos con el interesado, los Verdaderos Amigos del Falso Duque de Montpensier.

JOSEP VICENT MARQUES

En el mes de diciembre de 1977 fue detenido Enrique Fragoso, que hasta el momento se había hecho pasar por el Duque de Montpensier. Desde entonces pasó a la carcel de Valencia a la espera de ser juzgado.

Inicial - Índice