El
cuestionario abierto «crees necesario o no un congreso, a qué plazo, qué temas
-principios ideológicos, finalidades, formas de organización, estrategia revolucionaria,
alianzas, formas de acción, etc.» se pasó tratando de cubrir una muestra representativa
de la CNT. Militantes jóvenes y viejos, gente que suena en la prensa confederal o en sus
actos públicos, hombres que participaron en congresos anteriores de forma destacada y
militantes anónimos, distintas zonas geográficas, federaciones locales pequeñas. . He
aquí las respuestas ...
¿CREES NECESARIA LA CELEBRACION DE UN CONGRESO?
¿A QUE PLAZO?
JUAN GOMEZ CASAS (Madrid): Creo que el Congreso debe
celebrarse lo antes posible, en el curso de este año. Sin extenderse mucho, debo señalar
la necesidad de que todos los compañeros, viejos y jóvenes, participemos en un congreso
que sea el congreso de todos y que responsabilice a todos de cara al futuro en la defensa
y promoción de los acuerdos adoptados.
JOSE LUIS TABERNER (Barcelona): Pienso que es necesario e imparable, sobre todo desde el
comunicado del Secretariado Permanente de¡ Comité Nacional inserto en el núm. 23 del
portavoz «CNT». La mejor fecha oscilaría entre octubre y diciembre del presente año.
ANDRES DE MIGUEL (Madrid): Creo que es necesaria la celebración de una reunión, en la
que se lleve a cabo un análisis de la situación de¡ país y del movimiento sindical
como expresión organizada de la clase obrera, en la cual se intente clarificar el futuro
y perspectivas de la CNT como organización sindical y cómo se va a plantear la posición
del movimiento libertario en el conjunto de problemas que afectan a los trabajadores y al
resto del país. No sería mala oportunidad convocar el congreso en fechas próximas, con
la coincidencia del congreso de la AIT el 12 de Abril de este año, en el cual no tengo
muy claro lo que vamos a decir, en cualquier caso debería hacerse con la suficiente
antelación como para poder preparlo, y antes de que la CNT acabe de despoblarse.
TOMAS MORALES CORCOLES (Tomelloso): Pienso que si es necesario un congreso, y en un tiempo
a corto plazo. (Sin respuesta al resto de la encuesta.)
J. MARTINEZ AILIER (Barcelona): Creo que en general se piensa, y yo también, que debe
haber pronto un congreso.
JOSE MARIA ELIZALDE (Madrid): Que la CNT vaya aun congreso de la AIT (12 de Abril) sin
haber hecho un congreso propio, es ya una farsa inadmisible y vergonzosa.
J. VILLAR SANCHEZ (Valencia): Como quiera que hoy por hoy Cataluña representa un
porcentaje elevadísimo del potencia¡ confederal, y considerando que en dicha región la
organización funciona con cierta normalidad, aunque con tensiones, estimo de suma
urgencia la celebración del congreso tan pronto como pueda montarse y prepararse, pero
con el siguiente condicionamiento: no resucitar en él los fantasmas del pasado, pues es
más que probable que si así se hiciese, el acto terminase antes del tiempo provisto.
JOSE PEIRATS (Montady): El congreso debía ya haberse celebrado. Este es necesario, si se
quiere evitar -y hay que evitarlos- golpes bajos y de mano por enemigos francos o
encubiertos del anarcosindicalismo. De todos modos es necesaria una campaña de
divulgación de su mecanismo, desde la asamblea del sindicato al congreso mismo. No se
puede sugerir plazo, aunque de celebrarse este año debiera ser durante las vacaciones del
verano. La modalidad de votación a ser posible debería estar resuelta de antemano. Me
pronuncio por el voto proporcional. El congreso sólo debiera fijar la proporcionalidad,
habida cuenta de que los sindicatos de hoy no cuentan a sus afiliados por decenas de
millares.
CARLOS RAMOS (Madrid): Creo en la necesidad urgente de un congreso, a realizar como muy
tarde en verano, porque el deterioro interno, el desgaste, la falta de alternativas, el
continuo forcejeo de los más conservadores por hacerse con el control de la organización
y eliminar a todos aquellos que no piensan como ellos, puede hacer que cuando se intente
realizar, si se retarda más, sea el congreso de algunos de los que estuvieron en el de
Zaragoza, porque en CNT no quede nadie más.
ANDRES (Manises): Es necesario un congreso porque es apremiante aclarar la incógnita de
si CNT será capaz de superar su situación actual de estancamiento y desaparición real,
para pasar a desarrollar la alternativa antiautoritaria, y en consecuencia el
anarcosindicalismo (o sindicalismo revolucionario según gustos), o por el contrario
seguirá la quema y agotamiento de las inquietudes y energías de tantos militantes
motivada principalmente por la imposibilidad de desarrollar actividad o por actividades
destructivas (destruyendo desde arriba lo hecho desde abajo), de los «comités»
dominados por las mafias, salvo honrosas excepciones.
ELOY MARTIN NIETO (Madrid): Creo que un congreso de la CNT en la actualidad sería un
error histórico. 1º - porque exceptuando algunas zonas, la organización brilla por su
ausencia no existiendo la estructura base de la organización confederal: el sindicato.
Además, unido esto a la falta de análisis sobre las presiones sociales económicas y
políticas en una sociedad cada vez más compleja, para las que no sirve las estrategias
del 36, da como resultado un infantilismo de soluciones simplistas que por desgracia son
la tónica general. 2º - porque un congreso ahora significaría la consolidación de la
tendencia integrista de los apóstoles de la ortodoxia anarquista, lo cual significaría
la total destrucción del sindicalismo revolucionario anarcosindicalismo en este país.
3º- para un congreso, se debe abrir un debate en la organización por parte de todos,
tanto de los ortodoxos como de los que se encuentran marginados, que como mínimo debería
durar un año. Todo ello a nivel de sindicatos.
PROGRESO FERNANDEZ (Valencia): Estimo necesaria la celebración de un congreso de la CNT,
con representación DIRECTA de los sindicatos de la misma. La fecha podría ser a finales
de verano o principios de otoño. De cualquier forma ha de darse por anticipado un margen
de tiempo de tres meses para que los SINDICATOS se puedan reunir en sus respectivas
asambleas y elegir los temas remitiéndolos, lo antes posible, al COMITE CONFEDERAL para
que lo incluya en el temario a debatir o discutir en el citado CONGRESO.
EN CUANTO A LOS PRINCIPIOS Y FINALIDADES DE LA
CNT...
JUAN GOMEZ CASAS (Madrid): Más que rectificar, el
congreso deberá ratificar, precisar y enriquecer sus grandes planteamientos del congreso
de Zaragoza, a la luz de los datos de hoy, como consecuencia de nuevas situaciones no
previstas en 1936.
JOSE LUIS TABERNER (Barcelona); Mi opinión es que no debería de volver a ponerse en
causa, asuntos aprobados y aceptados en anteriores congresos, por ejemplo el finalismo
revolucionario de la CNT: el comunismo libertario (Congreso de 1919 o de Zaragoza de
1936), o el caso de las Federaciones de Industria (Congreso del Conservatorio de 1931). A
lo sumo podrían concretarse una serie de puntos mínimos -3 ó 4- lo suficientemente
amplios para que pudieran ser aceptados por todos, teniendo muy en cuenta la base plural
sobre la que se asienta la organización confederal desde un punto de vista ideológico.
ANDRES DE MIGUEL (Madrid): Me siento un tanto impotente para determinar principios
ideológicos, después de un par de años largos de tirarme estatutos y normativas
orgánicas y confederales a la cabeza. Además pienso que la incidencia de unas ideas no
depende de su sola exposición, sino de la aplicación que de ellas se haga y de la
flexibilidad dada al concretarlas en actuaciones puntuales; si una renovación de puntos
ideológicos nos va a servir para cambiar el sentido de las excomuniones, no vamos a
avanzar gran cosa, sólo que en vez de anatematizar con el congreso de Zaragoza, lo
haremos con el del 78.
JOSE MARIA ELIZALDE (Madrid): Preferente: Ya he defendido en las páginas de BICI el
concepto de Confederación NATURAL del Trabajo, en base a una interpretación
INTERNACIONALISTA (no «nacional») y ECOLOGISTA (no productivista) del viejo
anarcosindicalismo.
J. VILLAR SANCHEZ: Reafirmación de los principios ideológicos y tácticos de la CNT,
centrados en el anarcosindicalismo y, consiguientemente, en la acción directa, asumiendo
la defensa y la instauración de la sociedad sin clases, por haberse fundido todas en una,
la de los trabajadores de la inteligencia y del músculo, con la consabida abolición de
la propiedad privada de los medios de producción y con la radical desaparición de todo
conato autoritario, sea cual fuera el distintivo con que se presente.
JOSE PEIRATS (Montady): Es normativo que un congreso nacional ponga por delante la
cuestión de principio. Es el sólo facultado para hacerlo. Aunque estimo que cosas
extraordinarias se han producido desde entonces, los principios adoptados en 1919 gozan de
buena salud. Las revoluciones producidas desde entonces, incluida la española de 1936,
los han robustecido. La colaboración libertaria con el poder y desde el poder, aún a
título circunstancial, constituye una rotunda negación, la última modalidad
contrarevolucionaria. Las finalidades clásicas siguen en vigor: lucha por la total
emancipación de¡ monopolio capitalista y del Estado mediante la expropiación de los
medios de producción y su puesta a disposición de la colectividad libremente federada.
ELOY MARTIN NIETO (Madrid): Creo que un congreso después de 43 años, no se puede caer en
algo tan espinoso como los principios ideológicos, éstos deben ir madurando en sucesivos
debates, porque la situación actual, con la mediocridad ideológica que abunda en la
organización, sólo se caería en tópicos que no resolverían nada. Se podían aceptar
los principios base sobre federalismo, acción directa o autogestión, anti
parlamentarismo, etc., aunque quizás habría que enmarcarlos: ¿Qué es esto y cómo se
aplica hoy en esta sociedad?, cosa que considero fundamental.
PROGRESO FERNANDEZ (Valencia): Considero que dada la gran confusión ideológica que
actualmente impera en los medios de la CNT, y fuera de ella, sobre anarquismo,
sindicalismo y anarcosindicalismo, estimo de preferencia discutir el punto que se refiere
a la cuestión ideológica, que abarca los principios y tácticas de lucha y finalidad de
la CNT. En este sentido, para mí como trabajador y anarquista, la CNT no tiene que
rectificar nada, sus principios ideológicos acordados por unanimidad en el Congreso de la
Comedia en el año 1919, y en sus dos congresos posteriores, son válidos hoy como lo
fueron ayer, y lo serán mientras exista la lucha de clases. Antes de empezar la primera
sesión del congreso, debería leerse la declaración de principios de los comicios
anteriores.
FORMAS DE ORGANIZACION Y CONGRESO
JUAN GOMEZ CASAS (Madrid): Bien, puede tocarse a mi
juicio para ratificar en lo fundamental las formas organizativas de las CNT, dentro de su
genuino funcionamiento federalista, prefigurador de la sociedad de¡ porvenir. Como
organización anarcosindicalista de trabajadores, la CNT debe dejar bien clara su
prioridad fundamental: la de llevar el espíritu anárquico y libertario al mundo del
trabajo. Y aquí yo vinculo otro punto, el del Movimiento Libertario. Pienso que es uno de
los temas fundamentales del congreso, o debe serio, porque nos permitirá hacer frente a
la globalidad o integridad reclamada por algunos compañeros en cuanto a la acción
general a llevar en diversos aspectos de la lucha, que yo no niego, por supuesto. Sólo
que esta lucha diversificada debe ser asumida por la totalidad del movimiento libertario,
en el que la CNT se integraría como un aspecto del mismo, con una misión muy concreta y
específica, que he expuesto sumariamente. Los demás aspectos complementarios del
movimiento libertario (ateneos, federaciones de ateneos, organizaciones específicas,
juveniles, culturales, colectivos, ciudadanas, ecológicas, de ayuda a presos, marginados,
etc.) deben cumplir asimismo actividades específicas que se complementan en solidaria
reciprocidad. Todas estas actividades, incluidas las de CNT, serían autónomas,
complementarias y solidarias. El congreso debe estudiar con atención la cuestión del
movimiento libertario en España, que puede y debe llegar a constituir una fuerza
revolucionaria y transformadora de primer orden. Podría pensarse en un organismo
encargado de coordinar este M.L. a niveles locales.
JOSE LUIS TABERNER (Barcelona): Dos son los problemas orgánicos a enfocar en este
apartado, uno que viene del exilio y otro de las realidades de la lucha cotidiana. En
cuanto al primero, un congreso debería de solventar de forma taxativa, la duplicidad
orgánica (CNT-exilio, CNT-interior), y todo lo que ello conlleva con respecto a la AIT, y
en nuestras relaciones con el movimiento obrero internacional. En cuanto a nuestra lucha
cotidiana, habría que examinar detenidamente la conveniencia de ampliar el marco
orgánico al barrio. Son muchas las razones que favorecen esta solución, frente a los
pretendidos déficits de la estricta organización sindical. En otros tiempos el
trabajador no salía de su barrio, incluso en lo que a trabajo se refiere, de tal forma
que al acudir a su sindicato o a su federación local, se realizaba una fusión natural
del nivel de lucha ciudadana y el económico. Hoy, al no producirse este hecho se opera de
forma inevitable una desvinculación, agudamente criticada por los globalistas
(partidarios de la organización global). Para mí el cambio orgánico se concretaría
pues en contemplar este aspecto, sin intentar asumir un globalismo integral, y asimismo en
un desarrollo sistemático de aspectos más aceptados (pero no por ello menos
abandonados), por ejemplo las Federaciones de Industria, o las secciones sindicales de
empresa CNT.
ANDRES DE MIGUEL (Madrid): La adecuación del sistema de organización a la sociedad me
parece fundamental, pues, si conseguimos una estructura que además de garantizar la
capacidad de decisión descentralizada, nos permita conocer a fondo la situación en la
que nos desenvolvernos y dedicar nuestros esfuerzos a actuar en los diferentes frentes de
lucha, se posibilitaría que los sindicatos y FFLL no sean unos reinos de taifas atentos
tan sólo a los problemas, diríamos pequeños, de su sector o pueblo, sin información de
las diferentes coordenadas que inciden sobre su situación, a veces complejas y difíciles
de analizar, sin posibilidad de incidencia en el resto de la organización de la que sólo
le llegan resoluciones y los dictámenes, y no la discusión que los ha hecho posibles. Si
esta organización permite la actuación coordinada y planteando escalas de importancia y
objetivos intermedios, y no la actuación según el discernir de cada grupo en su entorno
o según le pide el cuerpo a uno, si crea otros cauces de relación entre sindicatos y FL
diferentes al de los amiguetes o grupos de presión, más fiables que las frías e
innumerables actas; si, en fin, posibilita que la organización sea un factor
multiplicador de esfuerzos y no sólo un nexo representado por un delegado que está hasta
los huevos de perder el tiempo haciendo de buzón de acuerdos y sugerencias que jamás se
llevan a la práctica, es posible que avancemos.
De cualquier manera la cojoorganización no existe, y está en relación directa con la
mentalidad, disposición e interés de los organizados. Pero si simplemente
consiguiéramos tener una organización que sirviera para educarnos a los militantes, en
base de una transmisión de experiencias concretas de lucha y pensamiento y un análisis
de éstas, sería a mi entender un avance importante.
JOSE PEIRATS (Montady): En tanto que CNT, la base orgánica la constituyen las secciones
profesionales autónomas agrupadas en sindicatos únicos de ramo o de oficios varios;
éstos en F. locales, estas en Comarcales; éstas en Confederaciones Regionales, que a su
vez conforman la Confederación Nacional. Aparte la superstición por las palabras, ésta
es la estructura vertical de la CNT. Pero imbricada a la misma, está la estructura
horizontal, o sea las Federaciones de Industrias, frente a las concentraciones nacionales
o multinacionales del capitalismo.
CARLOS RAMOS (Madrid): Creo que la base de la puesta al día que debe operarse en el
congreso, debe ser la organización interna, estableciendo formas de funcionamiento
flexibles, ágiles en- función de las necesidades reales de la clase obrera hoy. Asimismo
creo que deberían arbitrarse formas sólidas, ágiles y eficaces de colaboración
confederal, de incremento de las tareas de formación militantes.
ELOY MARTIN NIETO (Madrid): Creo que éste debería ser el comienzo de¡ congreso: ¿Qué
organización es la que queremos? Integral o sólo sindical, es decir, lo político para
los partidos o las organizaciones específicas, es decir las vanguardias, según el
concepto leninista de organización. Si conseguimos ponernos mínimamente de acuerdo en
ésto, habremos dado un paso definitivo, pues creo que hoy no es que haya dernasiado
desacuerdo en la organización que queremos, el problema es de prioridad sobre aquello en
lo que hay que centrarse más.
PROGRESO FERNANDEZ (Valencia): La CNT debe mantener sus formas de organización
federalistas a todos los niveles. El centralismo, en pequeña o gran escala conduce
indefectiblemente al burocratismo castrador de energías revolucionarias, y al liderismo.
En la CNT todos los comités sin excepción, deben ser órganos de relación e
información. Nadie puede negar hoy que dentro de la CNT hay una solapada lucha por la
conquista de los comités para convertirlos en órganos de poder. Esta lucha es
esencialmente autoritaria y disgregadora. Hay que hacer lo posible, y sin dilación para
acabar con ella. Uno de los medios más eficaces, es concienciar a los trabajadores en
sentido libertario, y que los sindicatos de la CNT dejen de ser simples centros de
recaudación de cuotas y lleven a cabo la misión manumisora para la que fueron creados.
SOBRE LA ESTRATEGIA REVOLUCIONARIA DE LA CNT
JUAN GOMEZ CASAS (Madrid): La CNT y el movimiento
libertario debe encaminarse estratégicamente a ensanchar cada vez más el espectro de
influencias de¡ movimiento libertario, partiendo de la marginalidad de hoy, hasta
conquistar una penetración y un enraizamiento profundo en el pueblo. Lo fundamental de
esta estrategia consistirá o debe consistir en no dejar de ser, por lo que nuestra
acción deberá proyectarse desde este supuesto. El congreso deberá estudiar
procedimientos de explicar al pueblo nuestra filosofía fundamental: la acción directa
que es nuestra única metodología.
JOSE LUIS TABERNER (Barcelona): Nuestro finalismo es la implantación del comunismo
libertario. Desde nuestra actual situación, hasta llegar a él, el problema es de
estrategia, que como toda estrategia no puede ser rígida sino algo creativa, situado en
el terreno de la experiencia. Dos son los puntos a desarrollar según mi opinión:
1º - Desarrollo creativo de¡ principio de Acción Directa, sin echar a la papelera
ninguna experiencia que se haya desarrollado en el mundo, desde la resistencia pasiva,
hasta el boicot, el sabotaje o la huelga general, haciendo especial hincapié en las
técnicas de la acción directa, desde el label y la imposición obrera ante el lock-out,
hasta la autogestión como método de coacción sindical. Si la acción directa no se ha
desarrollado más, o ha caído en las trampas tendidas astutamente por la burguesía, ha
sido por falta de información o de conocimiento de los trabajadores.
2º - Hacer verdad de puertas adentro, la célebre frase de que en nuestras organizaciones
se halla el germen de la sociedad futura. Nuestros sindicatos deben ser por tanto cuidados
con esmero, las relaciones interpersonales entre los militantes deben contemplarse desde
esa perspectiva. La autogestión tiene que ser verdad entre nosotros, porque si no no lo
será nunca de puertas afuera. Esta es la base sobre la que asentar toda la estrategia de
la acción directa.
ANDRES DE MIGUEL (Madrid): Para plantear una estrategia revolucionaria, hay que tener un
conocimiento pormenorizado previo de la situación en que nos encontramos y tener un
análisis del conjunto de fuerzas que en la superficie a bajo la piel de la sociedad,
actúan, hacia donde en pujan, y con qué intensidad. Dado que no dispongo de esa
información, ni la organización en la que estoy (CNT) la tiene elaborada, ni tampoco
posibilita el contrastarlas, no puedo contestar con un mínimo de honestidad, ni con algo
que no sean lugares comunes.
J. MARTINEZ ALIER (Barcelona): Creo que el congreso debe ponerse como tema central de
discusión la lucha sindical en las circunstancias actuales. Es decir, ¿para qué sirven
los sindicatos hoy en día? ¿Es posible un sindicalismo revolucionario, un
anarcosindicalismo? ¿La lucha sindical, es integradora al capitalismo o puede contribuir
mucho a desintegrar al capitalismo? Hasta que este punto no quede aclarado, la CNT no se
pondrá en marcha, en mi opinión. Deben discutirse temas como: ¿En la actual crisis del
capitalismo, participar en contratos colectivos de trabajo, es una renuncia a la acción
directa? En otros temas (la denuncia de la ilusión de la soberanía popular en el sistema
«democrático» parlamentario, el federalismo, la incorporación de otras luchas contra
el capitalismo y el estado, por la abolición de la familia burguesa, de la enseñanza
represiva, de las cárceles, en la defensa de la violencia defensiva contra la violencia
agresiva del Estado), yo pienso que hay acuerdo general, pero me parece que lo más
urgente es que nos aclaremos en cuanto a la lucha sindical y a su significado integrador o
disgregador. Yo creo que en la actual crisis del capitalismo (y del «socialismo») hay
que analizarla no sólo económicamente, sino también entendiendo sus aspectos
ecológicos y energéticos básicos, es esencial la lucha sindical contra las políticas
de «austeridad» y a favor de una política de igualdad. Hay que discutir la vigencia de
la lucha sindical y los métodos más adecuados de llevarlas a cabo.
J. VILLAR SANCHEZ/(Valencia): Resulta obvio que en la actualidad no vivimos un proceso
revolucionario, al menos en forma álgida, ni se vislumbra para un futuro inmediato tal
coyuntura. A la vista de esto, nuestra estrategia en tanto no se den otras circunstancias,
debe consistir en intensificar la propaganda, orientada a la clarificación de ideas y
objetivos concretos, dando prioridad a la formación de militantes y a la concienciación
de¡ pueblo. En el acontecer histórico suelen actuar con cierta frecuencia los
imponderables. El Mayo francés del 68 era imprevisible. Sin embargo irrumpió en el
ámbito revolucionario con un ímpetu y una fuerza verdaderamente esperanzadoras, dejando
en ridículo y chasqueados a los futurólogos. El mismo fenómeno sociológico se puede
repetir en cualquier momento. Ante tal contingencia posible, debemos desde ya, trazar la
táctica a seguir hacia el comunismo libertario.
CARLOS RAMOS (Madrid): Debe ser otra de las bases del congreso, una estrategia
revolucionaria (no sólo estrategia sindical) pero no exclusivamente ideológica sin
conexión con los problemas de la clase. Desde este punto de vista, deberá realizarse el
esfuerzo suficiente para, prescindiendo de interpretaciones esclerotizadas de la
«trabazón» organismo que empieza a confundirse con el esquema leninista -vanguardia
dirigente-organización de masas», recuperar la identidad antiparlamentarismo-acción
directa-autonomía de clase, y buscar dentro de la estrategia revolucionaria las formas de
relacionar de una forma ágil y eficaz la acción sindical con la acción de los
libertarios en el resto de los frentes de lucha antiestatal y anticapitalista.
ANDRES (Manises): CNT tendrá que actualizar (superando su actual situación tal como se
ha condicionado en la primera respuesta) tanto sus estructuras, si es necesario, como su
estrategia hacia la transformación social, contando con todas las facetas en que
actualmente se manifiesta y es posible la lucha social, adquiriendo así una coherencia y
unidad en la diversidad que la haga realidad. Al igual que romper con ortodoxias y
directrices de todo tipo, ya vengan de Toulouse, Valencia, Madrid y compañía.
J.PEIRATS(Montady): La acción directa debe ser reivindicada como procedimiento
preferencial. Es decir, frente a la burguesía capitalista en los conflictos de tipo
social -económico; frente al estado, en los conflictos que a éste y con éste competen.
«Preferencial» porque no hay que confundir la realidad con los deseos. Véanse los
conflictos que la actual CNT plantea y la frecuencia con que se estrella con una
legislación envolvente.
EL PROBLEMA DE LAS ALIANZAS, PACTOS, ETC.
ANDRES DE MIGUEL (Madrid): Me parece que no sería
desdeñable la posibilidad de establecer alianzas tácticas con los grupos que se reclaman
de la izquierda no autoritaria: autonomistas, consejistas, etc.
Tampoco se podría dejar de lado el llegara pactos con fuerzas con las que en un momento
determinado podemos confluir en un objetivo, pero esos pactos deberían concretarse en
actuaciones por abajo, y no sólo en declaraciones a la galería, por ejemplo un pacto con
CSUT y SU para defender el derecho de las minorías a hacer oír su voz, puede tener o no
sentido, pero sólo si las declaraciones de lucha contra el paro se concretan en
actuaciones sectoriales, posturas ante convenios, organización de un tipo de actuación
contra el paro, sirven para algo más que para hacer una declaración a la prensa y sobre
todo si no hay un proceso de discusión previo. En cualquier caso, ésto me parece
difícil de concretar en un congreso, cuando lo que se debe de buscar es una orientación
lo suficientemente flexible para encarar los próximos tiempos.
J. VILLAR SANCHEZ (Valencia): No a los pactos concertados en la cúspide a nivel de
comités. Los que se concertaron en un pasado no muy remoto, fueron incumplidos por
nuestros eventuales compañeros de viaje. Sin embargo, sin pactos previos, durante el 18
de Julio de 1936, el pacto se llevó a cabo espontáneamente y por la base. Pactos a lo
sumo en momentos de gravedad y para profundizar en unos objetivos concretos y siempre,
repito, ante una eventualidad crucial similar a la del comienzo de la guerra civil.
J. PEIRATS (Montady): Los pactos o alianzas con otras fuerzas debieran ser limitativos. Es
decir, para situaciones concretas. Una organización como la CNT debe poner mucho cuidado
en no atarse ni dejarse atar las manos.
JOSE LUIS TABERNER (Barcelona): El ámbito de lo antiautoritario se ha ampliado
considerablemente, hoy en día ya no se puede concretar solo con las tres siglas clásicas
(CNT-FAI-FIJL). Por ello pienso que este mismo hecho impone una ampliación del movimiento
libertario a toda esa realidad pluriforme. Una política de alianzas consecuente empieza
reconociendo que CNT en todo caso no es más que una parte de ese movimiento amplio;
quizá partiendo de ésto pueda avanzarse hacia el establecimiento de alianzas con todo lo
que nos es homogéneo. Con respecto a las otras fuerzas sindicales, pienso que el congreso
podría establecer unos puntos mínimos, que aceptados como compromiso de clase,
facilitasen alianzas con ellas sin peligros de caer en el reformismo o en alguna correa de
transmisión.
FUERA DEL CUESTIONARIO: SUGERENCIAS, IDEAS... PARA
EL CONGRESO
JUAN GOMEZ CASAS (Madrid): En armonía con todo lo
anterior, el congreso aprendiendo las lecciones de 1936 deberá estudiar con atención
profunda y analítica el problema deL tránsito al comunismo libertario, dentro de un
contexto como el actual, dominado por grandes concentraciones de poder imperialista. El
congreso deberá analizar este formidable problema de la lucha por el desmantelamiento de
estos gigantescos centros de poder dominante. Esto traerá aparejado otro problema
crucial: el de la correlación de fuerzas, con el que ya tropezamos en 1936 ...
ANDRES DE MIGUEL (Madrid): Me daría con un canto en los dientes, si la generalidad de los
ácratas de este país, comprendiera que no somos los únicos difusores de «La Idea» que
llevará a la salvación de¡ género humano, sino que todos aprendemos de nuestra propia
experiencia y cuanto más avanzadas sean las experiencias en las que participemos
conjuntamente con nuestros compañeros de trabajo, de barrio o de actividad, quedará una
conciencia más radical, pues no es más revolucionario quien propone la actividad más
radical, sino el que la lleva a cabo.
J. VILLAR SANCHEZ (Valencia): Aún a cambio de sacrificar a los diferentes órganos
regionales, estimo que sería procedente aglutinar todos los esfuerzos posibles, a nivel
nacional, para sacar a la calle un órgano diario, dándole categoría de portavoz de la
CNT, en cuyas páginas, y como compensación al sacrificio de la prensa propia, cada
regional dispusiese de unos espacios para el tratamiento y divulgación de sus problemas
específicos.
El pasado ejerce para nosotros, los históricos, un deleitoso y paralizante encanto, del
cual debemos desasirnos de un tirón psíquico, centrándonos en el presente y laborando
ilusionadamente por el futuro. En el mismo orden de consideraciones, los jóvenes deben
asumir una militancia activa y con sentido de continuidad, lo cual es tanto como
enfrentarse con el reto histórico, que no se puede eludir a la ligera. Entre la
generación cuyo ciclo vital está en vísperas de agotarse, y la que alborea en el
horizonte social, no hay antagonismos insalvables, siempre que haya la comprensión
necesaria por ambas partes. Se puede eslabonar una acción mancomunada susceptible de ser
fecunda en logros positivos. Las gravísimas amenazas que penden sobre la humanidad
angustiada, son muchas y de excepcional entidad, para que los viejos permanezcamos
engolfados en el pasado y los jóvenes no asumiendo unas actividades responsables, como
cumple en quien se proclama ácrata.
J. PEIRATS (Montady): Siempre, a todos los niveles de la organización, hubieron los
comités pro-presos, trabados o no con otras entidades afines.
ANDRES (Manises): El congreso es la única oportunidad para aclarar la actual situación
de la CNT. Es también donde se pueden palpar las posibilidades reales de trabajo, cosa
que vendrá dada, más que por los acuerdos más o menos majos (sin quitarles
importancia), por la amplitud, contenidos y disposición de la militancia. De lo contrario
se tendría que dar el paso definitivo: el abandono de CNT por parte de los que quieren
desarrollar esta alternativa anti autoritaria, que junto con los militantes que ya están
al margen de la organización, tendríamos que montar una nueva organización que, por
supuestos recogiera los contenidos y experiencias de la F.R.E. de la I Internacional y
todas sus posteriores manifestaciones hasta llegar a la CNT. Por el contrario, de superar
CNT todas estas cuestiones, es de presumir que la vuelta de la militancia y entrada de
muchos libertarios sería rápida, como lo sería el relanzamiento con fuerza y garra,
dotada de la coherencia necesaria para ser una herramienta útil en la tarea
revolucionaria.
JOSE LUIS TABERNER (Barcelona): Hay un asunto del que se habla muy poco y que a mí me
parece fundamental, incluso para ser abordado en un congreso. Me refiero a la Etica
Libertaria; es decir, a todo un conjunto vivencial del militante que va desde la moralidad
personal del revolucionario que, desde la perspectiva de su futuro ideal emancipador, se
proyecta hacia los demás según una ética de las relaciones, tanto de la que nos vincula
a los compañeros, como la que nos enfrenta a la burguesía.
Reivindicar una ética libertaria no me parece ni mucho menos una ridícula inutilidad, y
en este sentido soy radicalmente amarxista, y no por mero subjetivismo o por alguna
escondida raíz metafísica de mi persona, sino por mera eficacia, por motivos de
objetividad revolucionaria. ¿De dónde pensáis que sacaban fuerzas los González Morago,
Farga Pellicer o Anselmo Lorenzo ... para acudir a cuerpo limpio a la Bolsa madrileña, y
decirles a los burgueses en su mismo cubil que eran unos ladrones?
Habría que investigar si mucha de la fuerza del movimiento libertario, no se basó
precisamente en el cultivo de una ética propia. Averiguar de qué tipo de ética se
trata, prescindiendo, claro está, de todo aquello que no es más que hojarasca inútil,
quizá permita llenar de nuevo de fuerza y seguridad a nuestra gente.
El camino es largo y es menester que nos pertrechemos del mejor material, material que no
se nos oxide o devenga obsoleto, como siempre ocurre con las viejas pistolas.
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