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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 14

Contrainformación libertaria


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Tradicionalmente la propaganda libertaria ha ido más dirigida a la confrontación, a la ironía lúcida contra el sistema, al despertar autónomo de las conciencias o a la contrainformación, que al clásico adoctrinamiento sectario de los políticos.

Para éste hacen falta buenas dosis de imaginación que suplen -mucho más ahora que nunca- los poderosos medios del capital/estado, en su comedura de coco permanente y por doquier.

En distintas partes han aparecido en los últimos meses varias iniciativas en el sentido que apuntamos, tan divertidas como eficaces. Destacaremos varias que han llamado la atención especialmente, y en las que, muy a su pesar, han colaborado eficazmente las autoridades y la prensa.

Tras la promulgación de la ley antiterrorista (primero por decreto y luego legiferada en el parlamento), un cartel apareció por las calles valencianas «ampliando» la información sobre el tema. Su impacto y difusión, obligó a la prensa local a desmentirlo de parte de¡ gobernador civil, reproduciendo sus aspectos más destacados, con lo que el efecto es amplificó de forma inesperada, cuando ya miles de personas lo habían leído en las calles. Se trataba de guardar las formas de un «Bando» oficial de la autoridad (y así se acercaba la gente con curiosidad a ver la putada que le gastaban esta vez), encontrándose con que un escrito con la firma aparente del gobernador, mostraba las intenciones del estado y el verdadero concepto del terrorismo que todo el mundo intuía.

Otro ejemplo es una circular apócrifa del inexistente «Instituto Nacional de la Salud Pública» difundida por grupos ecologistas autónomos y libertarios, en las que se informa de los «no riesgos» de las centrales nucleares, y, en todo caso, de lo bien previsto que está cualquier accidente. Ningún dato falso puede reprocharse a la circular. Nada más que lo que se indica en el escrito, tienen previsto nuestros delincuentes nucleares al servicio del capital multinacional.

La «circular» se mantuvo colocada en lugares especialmente concurridos, haciendo pensar a tanta gente que todavía no lo tiene muy claro, lo que se le viene encima. Enviada a los ayuntamientos de pueblos, su membrete apócrifo les hizo acreedores de figurar en tablones oficiales y ser coreadas en los bandos callejeros.

Para cuando se fueron a dar cuenta ya era muy tarde. Tan tarde que la Hidroeléctrica Española (promotora y mediadora con los USA y Cía., de la Central de Cofrentes) se ha visto obligada a partir de entonces a abrir una oficina de Información (?) pública sobre la Central Nuclear para intentar ganar terreno.

Cerramos la muestra con la circular conjunta «Catalana de Gas / Patinet».

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