bicicleta

REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 15

Comunicado de BICICLETA

Bicicleta: una bruja más

01.jpg (3420 bytes)«... y el delegado de Toulouse para convencer al Pleno, gesticulaba con su ejemplar de Bici en la mano, atacando a Enrique Marco, al Comité Nacional y a cuantos pedían la disolución del exilio, tergiversando las declaraciones que publicabais en el número de Febrero ( ... ) luego incluso se llegó a exigir a Marco, en una especie de chantaje, que, o acudía contra Bici a los «Tribunales» o se debía atener a sus responsabilidades ... »

El nerviosismo y la miseria se dan la mano en la anécdota que nos relata un amigo valenciano. Tratan de llevarnos por segunda vez ante los «Tribunales». Y en esta ocasión desde una mano que se dice anárquica (y que sólo esta actuación debía bastar para descalificar definitivamente). Pero el Comité Nacional, que -no lo olvidéis- estaba representando en sus declaraciones el sentir de la CNT en todas partes, no llevará a Bici a los «Tribunales», además de por elemental ética libertaria, porque ni una coma de lo publicado es falso, aunque tanto duela a alguno. Y, finalmente, porque sabe que tiene las páginas de Bici (que no las de «Espoir» o «Combat») a su disposición para rectificar o añadir lo que crea oportuno.

Pensábamos que la cosa iba a quedar, por un cierto sentido del ridículo (si no por olvidadas razones anárquicas), dentro de los papelitos del exilio, que si bien entran legalmente, siguen conservando cierta impronta de clandestinidad en su difusión dado el escasísimo interés que despiertan.

El método, el de siempre. El que llevó a Bruno a la hoguera, el que procesó a Anselmo Lorenzo por «desviacionismo marxista». La inquisición con ropaje libertario. Se ha llegado a decir que Bici quería «destruir» a la CNT, nos escribe un amigo desde Alicante. ¿Por publicar íntegras las declaraciones del Comité Nacional? 0 es que están identificando a la CNT con las covachuelas transpirenaicas, o con la patética resistencia de algunos a dejar puestos de trabajo injustificables?

Pero, ni éstos deben sufrir padecimiento alguno por nuestra causa. Bicicleta no tiene que ver nada con esos problemas, que es la CNT quien debe resolverlos. Y para nosotros el sindicato CNT, no es más que una de las muchas expresiones de lo libertario, que encuentran abiertas estas páginas de comunicación. Desde los que asumen posiciones libertarias procedentes del marxismo, hasta la acracia más individualista, todos tienen abierta la revista, que es de todos y no es de nadie en particular.

Y en cuanto a la CNT en concreto, diremos que entre nuestros colaboradores se encuentran destacados militantes como el secretario del Congreso de 1931, fundadores de la FAI, varios ex-secretarios generales y un buen puñado de luchadores libertarios, que nunca aparecerán en los libros de historia, pero que son sus más auténticos protagonistas. Y para no remontarnos nada, tentados estamos de dar a conocer la larga lista de federaciones locales, con suscripción a Bicicleta, y que periódicamente nos envían sus publicaciones y la información de sus luchas.

Pero, insistimos, Bici es independiente de cualquier organización del abanico libertario, y hablará de CNT, cuando ésta sea fuente de información a nivel general (como es el caso del Congreso), pero en ningún momento entraremos en sus problemas internos por iniciativa nuestra. Nuestro campo está abierto de una forma general a la lucha contra el poder y la dominación, que, si creemos la teoría libertaria, está pronta a surgir y a luchar por perpetuarse en todas partes, por encima de todo, uniendo a quienes hasta ayer presumían de irreconciliables ...

No acostumbramos a reproducir en nuestras páginas las cartas que nos llegan con frases laudatorias o de apoyo, desde las cárceles, desde los barrios, desde los rincones más insólitos del planeta ... permítasenos hoy sin embargo, concluir reflexiones tan amargas, con la que nos envía un desconocido amigo desde Venezuela:

« ... me han dicho que usan recortes de las BICIS que hemos distribuido, en unos murales en el barrio «La Vega», uno de los más pobres de Caracas, donde se aloja mucho marginal-es decir, subempleados, obreros de poca calificación, etc.-, y los ejemplares son leídos colectivamente como hacían los viejos anarquistas andaluces analfabetos con la prensa comunista libertaria ... »

Son estas las cosas que nos animan a seguir sobrevolando la hoguera, a bordo de nuestra escoba heterodoxa.

B.I.C.I.C.L.E.T.A.

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