Bicicleta: una bruja más
«... y el delegado de Toulouse para
convencer al Pleno, gesticulaba con su ejemplar de Bici en la mano, atacando a Enrique
Marco, al Comité Nacional y a cuantos pedían la disolución del exilio, tergiversando
las declaraciones que publicabais en el número de Febrero ( ... ) luego incluso se llegó
a exigir a Marco, en una especie de chantaje, que, o acudía contra Bici a los
«Tribunales» o se debía atener a sus responsabilidades ... »
El nerviosismo y la miseria se dan la mano en la anécdota que nos relata un amigo
valenciano. Tratan de llevarnos por segunda vez ante los «Tribunales». Y en esta
ocasión desde una mano que se dice anárquica (y que sólo esta actuación debía bastar
para descalificar definitivamente). Pero el Comité Nacional, que -no lo olvidéis- estaba
representando en sus declaraciones el sentir de la CNT en todas partes, no llevará a Bici
a los «Tribunales», además de por elemental ética libertaria, porque ni una coma de lo
publicado es falso, aunque tanto duela a alguno. Y, finalmente, porque sabe que tiene las
páginas de Bici (que no las de «Espoir» o «Combat») a su disposición para rectificar
o añadir lo que crea oportuno.
Pensábamos que la cosa iba a quedar, por un cierto sentido del ridículo (si no por
olvidadas razones anárquicas), dentro de los papelitos del exilio, que si bien entran
legalmente, siguen conservando cierta impronta de clandestinidad en su difusión dado el
escasísimo interés que despiertan.
El método, el de siempre. El que llevó a Bruno a la hoguera, el que procesó a Anselmo
Lorenzo por «desviacionismo marxista». La inquisición con ropaje libertario. Se ha
llegado a decir que Bici quería «destruir» a la CNT, nos escribe un amigo desde
Alicante. ¿Por publicar íntegras las declaraciones del Comité Nacional? 0 es que están
identificando a la CNT con las covachuelas transpirenaicas, o con la patética resistencia
de algunos a dejar puestos de trabajo injustificables?
Pero, ni éstos deben sufrir padecimiento alguno por nuestra causa. Bicicleta no tiene que
ver nada con esos problemas, que es la CNT quien debe resolverlos. Y para nosotros el
sindicato CNT, no es más que una de las muchas expresiones de lo libertario, que
encuentran abiertas estas páginas de comunicación. Desde los que asumen posiciones
libertarias procedentes del marxismo, hasta la acracia más individualista, todos tienen
abierta la revista, que es de todos y no es de nadie en particular.
Y en cuanto a la CNT en concreto, diremos que entre nuestros colaboradores se encuentran
destacados militantes como el secretario del Congreso de 1931, fundadores de la FAI,
varios ex-secretarios generales y un buen puñado de luchadores libertarios, que nunca
aparecerán en los libros de historia, pero que son sus más auténticos protagonistas. Y
para no remontarnos nada, tentados estamos de dar a conocer la larga lista de federaciones
locales, con suscripción a Bicicleta, y que periódicamente nos envían sus publicaciones
y la información de sus luchas.
Pero, insistimos, Bici es independiente de cualquier organización del abanico libertario,
y hablará de CNT, cuando ésta sea fuente de información a nivel general (como es el
caso del Congreso), pero en ningún momento entraremos en sus problemas internos por
iniciativa nuestra. Nuestro campo está abierto de una forma general a la lucha contra el
poder y la dominación, que, si creemos la teoría libertaria, está pronta a surgir y a
luchar por perpetuarse en todas partes, por encima de todo, uniendo a quienes hasta ayer
presumían de irreconciliables ...
No acostumbramos a reproducir en nuestras páginas las cartas que nos llegan con frases
laudatorias o de apoyo, desde las cárceles, desde los barrios, desde los rincones más
insólitos del planeta ... permítasenos hoy sin embargo, concluir reflexiones tan
amargas, con la que nos envía un desconocido amigo desde Venezuela:
« ... me han dicho que usan recortes de las BICIS que hemos distribuido, en unos murales
en el barrio «La Vega», uno de los más pobres de Caracas, donde se aloja mucho
marginal-es decir, subempleados, obreros de poca calificación, etc.-, y los ejemplares
son leídos colectivamente como hacían los viejos anarquistas andaluces analfabetos con
la prensa comunista libertaria ... »
Son estas las cosas que nos animan a seguir sobrevolando la hoguera, a bordo de nuestra
escoba heterodoxa.
B.I.C.I.C.L.E.T.A.
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